Leer: Aviso importante

Bienvenidos!!! A los lectores de este blog les abrimos las las del verano y del invierno con nuestros «himnos de palabras». Hay varios títulos esperando para poner en juego todas las células calentitas del cerebro. No se olviden de Rayd Bradbury ni de los recuerdos de la infancia de jugar y soñar..., de IMAGINAR!!! Ni de Juana de Ibarbourou con la higuera, tampoco de Pedroni y de su cálido NOVENARIO y... hay otros por supuesto: -Apocalíptico e integrados, de Umberto Eco -Epistolario, de Neruda; -Gatos eran los de antes, de Graciela Cabal; -Para soñar... Serie: Descubriendo los colores; -El robot fugitivo, de Lester del Rey. Aclaración: Todo el contenido de este blog es seleccionado por la Profesora María del Carmen Villaverde. Yo (Vaeneria) solamente me ocupo de subir los artículos pero la autora intelectual es ella, ante cualquier duda contactarse por mail.

Muchas gracias por su visita, comentarios y apoyo.


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jueves, 2 de septiembre de 2010

BLOOM, destacado escritor y crítico norteamericano, Y LOS LIBROS EN LA LECTURA PARA PENSAR Y SER LIBRES




Escribe : Prof. María del Carmen Villaverde de Nessier

Un tema para que todos compartamos interesándonos.
Siempre seguiremos soñando con un mundo que lea, con un país que lea, porque un país que no lee es un país inmaduro, un país donde la gente no sabe dialogar porque no sabe comprender. Un país a medio civilizar por más computadoras que se manejen.

Soñamos con un país en el que los niños y los jóvenes lean para comprender, participar, dialogar, ser mejores, es decir, para SER LIBRES. Un país donde cada uno respete al otro, al igual, al distinto, al que no habla igual. Un país que se interese más, o por lo menos en la misma medida, por el pensar desde el leer que por el fútbol, por un elemental programa de TV o por lo que pueda opinar una supermodelo.

Este sueño todavía está lejos pero no hay que desfallecer, sí, pensar y analizar nuevas y variadas posturas, respecto de este apasionante tema como es el caso de Bloom. Este destacado pensador, crítico, escritor, dice y advierte que :
La Literatura infantil de hoy sería insuficiente para cualquier lector de cualquier edad, en cualquier época si no se encara en profundidad.
Bloom difunde su CANON DE LECTURAS INFANTILES para un país que se precie de inquietarse por el PENSAR de sus habitantes, por la tan comentada y no siempre comprendida Literatura Infantil, en su nueva obra: “La vanguardia”. Se trata de una Antología con 41 cuentos y 83 poemas. Se expresa aquí ardientemente sobre lo que debe preocuparnos en este pie inicial de la LECTURA que es la LITERATURA INFANTIL, por la que, particularmente, hace unos treinta años que vengo bregando en este largo país, y dice:
“Algunos tipos de formas literarias que hacen de este hecho una cuestión puramente comercial o simbólica como pasa con autores que se han popularizado hoy esgrimiendo solamente el aspecto macabro de la vida.”
Agrega Bloom:
“No acepto la categoría de Literatura para Niños como se la suele considerar ahora, sólo como una máscara para la estupidización destruyendo parte de la cultura literaria de la sociedad. Casi todo lo que ahora se ofrece comercialmente como Literatura para Niños sería un menú insuficiente para cualquier lector en cualquier realidad social.”

Está claro y es importante que consideremos también lo que advierte Bloom al decir que el problema no es si los niños leen ahora MÁS O MENOS cantidad de libros que antes, sino que el meollo de todo el asunto es QUE SE LEA.
“Estar a solas con un buen libro es ser capaz de comprenderse más a sí mismo, de SER LIBRES”.
En la Antología nos envía también a una interesante clasificación de los libros para leer según las estaciones: primavera – verano – otoño – invierno y cita , entre los principales autores para leer : Lewis Carroll – Rudiar Kipling – Mark Twain – H. O, Wels y Stevenson, sin referirse a edades adecuadas para cada uno.

Todo un tema para pensar en este BOOM socio-cultural, sobre el que tantos opinólogos opinan que va más allá de ser precisamente un BOOM del que hay que hablar porque muchos hablan con meros intereses sectoriales y/o temporales.
Un tema por el que desde la Asociación Argentina de Lectura y su Centro de Documentación hace ya más de 25 años y con “ESPECIALIZACIÓN Y PRAXIS ININTERRUMPIDA” venimos bregando con entusiasmo y absoluta dedicación.

25 AÑOS DESPUÉS: LA PALABRA EN JUEGO DESDE LA LITERATURA INFANTIL-JUVENIL

Escribe: María del Carmen Villaverde de Nessier

Corría 1972, volvía de más allá del océano con envolvente vibración de libros y palabras.
Traía, aquí, en mi corazón, proyectos, estudios y esperanzas como mariposas en vuelo.

Mucha pasión y experiencia; niños, cuentos y libros, muchos libros, los necesarios para hacer un nido y procrear historias con cielos, nidos, niños, casas y jilgueros; con hadas, con espejos, con brujas y misterios.

Así, con un enorme canasto de libros, una máquina de escribir....al hombro y un proyecto en el bolsillo, entré a la Subsecretaría de Cultura para tratar de hacer realidad un sueño.

Mi objetivo era crear un Departamento especialmente dedicado a la Literatura Infantil-Juvenil y lectura, siguiendo todas las orientaciones recibidas de mi querida amiga y profesora Carmen Bravo Villasante allá en Madrid y de Enzo Petrini en Florencia, Italia.

Un proyecto, una espera, un compañero de Facultad que sabía de mis antiguos afanes aquí en Santa Fe, en radios, diarios y escuelas, comprendió mi inquietud que fue así lentamente tomando forma real.

Era marzo, con los últimos perfumes de jazmines en una ciudad que alargaba ya sus sombras de la tarde.

El proyecto, tímidamente, se fue haciendo realidad allá por 1972, concretándose definitivamente al año siguiente.

Así nació, tras largos afanes, un área oficial, especializada, en la provincia, dedicado a dar a conocer y desarrollar la Literatura Infantil-Juvenil y por supuesto la lectura, la palabra entera, las canciones, los cuentos, los poemas. Un espacio pionero en todo el país cuando esta temática recién empezaba a tomar vuelo y ganar espacios en los medios y en la educación.

No fue fácil desarrollar los mil caminos de esta hermosa tarea difundiendo todo tipo de información a través de la toma de contacto con Centros y especialistas que comenzaban a hablar de esto en todo el mundo y con los que había tenido los primeros encuentros en Europa; de relevamientos bibliográficos, viajes por Argentina y América. Fueron brotando las semillas, así nacierosn: Biografías de escritores y de abuelos; Guías Orientadoras, Boletines Informativos, llamados a Concurso, Cursos de Formación de Formadores, Exposiciones, Encuentros con Escritores, Juegos con palabras y lecturas, diversas publicaciones periódicas, ¡todo esto y ...más...mucho más!

Cada año crecían los proyectos y las obras y aquí, en nuestra Santa Fe y en los cientos de ciudades y pueblos que iba visitando ininterrumpidamente, con valijas de libros, con cuentos y canciones para estimular a crecer desde adentro.

La Nación recibió también con entusiasmo e interés las temáticas y los objetivos del Proyecto y solicitó aportes orientadores para la Comisión Nacional de Cultura que incorporó así oficialmente el tema de la Literatura Infantil-Juvenil a sus Planes y propuestas.

Nacieron entonces, con un emocionado esfuerzo y como fruto del trabajo emprendido sin descanso, las Primeras Ferias de Libros para Niños, allá por 1975 ( de carácter nacional) y los Festivales de Lectura que logré difundir en todo el espacio geográfico, primero de la provincia y luego de diferentes regiones del país a través de la Revista “La Obra”.

El segundo paso de gigante para este emprendimiento fue la formación de un Fichero Bibliográfico de Autores Santafesinos, allá por 1976, echando a rodar los slogans:

Cambiar ardillas por cuises y abetos por chañares

Partir de lo cercano para luego universalizarnos
La tarea era dura, un tanto solitaria, con mucho esfuerzo, intensa y gratificante en los resultados que a cada paso se obtenían!

Fueron pasando los primeros años de duro quehacer tratando de despertar en el ámbito del trabajo clara conciencia del significado profundo que tenía toda esta temática en el desarrollo del pensamiento creador, en la libertad expresiva y madura del decir, en el hábito lector desde una propuesta clara y sistemática. Tuve que soportar con paciencia incomprensiones, soledades, altibajos y silencios. Muchos eran los que no vislumbraban en su profundidad el rico campo formativo que abría para la gestión pública en educación este proyecto con sus bases fundamentadas en los niños y los adolescentes desde el reencuentro con las literaturas familiares, con la palabra plena, con los cuentos, la oralidad y la multiplicidad expresiva que debía centrar todas las horas de todas las áreas del aprendizaje en verdadera interdisciplinariedad.

El tiempo fue pasando y allá por 1986 ¡más de diez años después!, conseguí en préstamo y tras varios cambios de lugar, muchas veces totalmente imprevistos, un espacio propio para alojar al Departamento de Literatura Infantil-Juvenil que me cediera gentilmente la Dirección de Turismo a través de su Director, incorporando allí los primeros colaboradores permanentes. Había logrado así, después de casi doce años de labor, que el Ministerio designara a dos empleados para que colaboraran en la concreción de tantas iniciativas.

Logré organizar entonces las Primeras Bibliovalijas a partir de una idea particular largamente atesorada, fundada en mis experiencias y con el propósito de promover la lectura en los lugares apartados de la provincia carentes entonces de bibliografías nuevas y regionales, otra iniciativa pionera que a diario daba sus frutos y cuyas respuestas escritas constan en los archivos gubernamentales.

El trabajo seguía sumando siempre, presto y alegre, el apoyo de alumnos, familiares, colegios, amigos que se habían embarcado gustosos en esta cruzada educativa.

En 1988 y tras largas vigilias, antesalas y pedidos de audiencias, realizando ya la Feria Nº 14, se logró disponer de ¡la CASA SOÑADA! para fundar definitivamente un lugar exclusivo dedicado a los libros, los cuentos, la lectura desde sus bases: las literaturas infantiles y juveniles de base regional para llegar a lo universal.

Después de intensos intercambios y relaciones epistolares, de efectiva participación en todos los eventos nacionales e internacionales de la especialidad, llegaban invitaciones oficiales de los gobiernos de Venezuela, Perú, Brasil, Ecuador, México, Uruguay, Buenos Aires, Tucumán, Chubut, Misiones, Mendoza, Corrientes, La Pampa... para exponer sobre todos y cada uno de los canales abiertos a la palabra viva y nuestra con esta pujante y consolidada experiencia que había trascendido las fronteras, en Congresos, Jornadas, Conferencias para compartir nuestros logros que habían echado raíces.

Continuaban entonces, no sin esfuerzo, las Publicaciones Periódicas, las Bibliografías Orientadoras, la Hojas Voladoras, los Talleres de Narración y Lectura, Talleres de la PALABRA, Talleres integrados: plástica, música y palabras; Talleres de Teatro y de Títeres... más y más propuestas que se dirigían gratuitamente a escuelas, colegios, bibliotecas y municipios de la región, realzando la responsabilidad del Estado en el campo de la cultura.

El Departamento de Literatura Infantil que naciera allá por 1973 y luego de más de 20 años de comprometido trabajo, ya era una realidad concreta, estimulada, reconocida, premiada y hacía sentir su impronta llevando con entusiasmo la iniciativa a tantos sitios que conocieron y participaron de su accionar.

Tantos desvelos, inquietudes y emprendimientos efectivos habían madurado al fin. La casa tenía forma, color y contenido y había brotado también la Revista Chiquilines, una publicación de los Talleres que funcionaban de mañana y de tarde con cuentos, poesías, canciones y dibujos.

Cientos de escuelas, miles y miles de docentes, niños y jóvenes escucharon y “sintieron” cuentos y poemas de autores santafesinos y de otras latitudes en ruedas multiplicadas jubilosamente cada año aquí y allá.
El mundo particular de la Literatura Infantil-Juvenil y la Lectura había logrado desplegar sus enormes alas ocupando un sitial de honor en todas partes. Las grandes ruedas del engranaje pensado y cultivado con tezón habían echado a andar y el sueño de los primeros años, allá por 1991, había madurado plenamente.

25 años, una vida, un mundo de palabras y de libros terminaba su andar.